viernes 11 de mayo de 2007

Chabuca Granda - María Isabel Granda Larco

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Chabuca Granda - María Isabel Granda Larco (1920-1983)

María Isabel Granda Larco, más conocida como Chabuca Granda, nació el 3 de septiembre de 1920 en la región de Apurímac (Perú).

Era hija del ingeniero Eduardo Granda Esquivel (natural de Lima) y de Dña. Isabel Teresa Larco Ferrari (nacida en Trujillo, entonces segunda ciudad de la costa peruana).

Sus primeros contactos con la música se producen cuando sólo tenía 12 años, momento en el cual (por su voz de soprano) ingresa en el coro del Colegio Sophianm.

El 13 de mayo de 1942 casó con Enrique Füller Da Costa, sin embargo, parece ser que el despliegue personal de Chabuca como compositora tuvo lugar tras su divorcio en 1952, un acontecimiento que fue visto como un escándalo por la sociedad limeña de la época.

Tras recibir un premio por una de sus canciones, durante el almuerzo que siguió a la premiación hizo uso de la palabra el prominente historiador y también vecino barranquino, el Dr. Raúl Porras Barrenechea, quien durante su alocución pidió : "Piedad para el río, el puente y la alameda". Esa frase impactó profundamente a nuestra autora, quien confiesa que se convirtió en un estribillo, transformado luego en verdadero reto, que fue el punto de partida para la creación de "LA FLOR DE LA CANELA".

El primer período de su producción creativa es netamente evocativo y pintoresco. En él, Chabuca (nombre con el que se hizo llamar) le canta a la Lima antigua y señorial, aquella ciudad de grandes casonas afrancesadas que conoció a través de su padre. Pertenecen a esta etapa composiciones como “Lima de Veras”, “La flor de la Canela”, “Fina Estampa”, “José Antonio”, “Zeñó Manué” y muchas otras en las que rompe la estructura rítmica convencional del vals peruano, ya que sus melodías (de tesitura muy amplia) alternarán el nuevo lenguaje que propuso con el de los antiguos valses de salón.

En cierta ocasión, alguien le cantó uno de sus temas equivocándose en la letra. Chabuca se levantó entre aplausos -siempre manteniendo la diplomacia- dio unos pasos hacia el cantante y, abrazándolo, lo besó en la mejilla. De lo que nadie se percató es que la ya afamada compositora le susurró al oído con una gran sonrisa: “cuando la sepa, cántela”.

Fina estampa, caballero;
caballero de fina estampa, un lucero,
que sonriera bajo un sombrero, no sonriera
más hermoso, ni más luciera, caballero,
y en tu andar andar, reluce
la acera al andar andar.

(Fragmento de “Fina Estampa”, 1963)


El gran Armando Manzanero escribe en su autobiografía: Cuando escuché por primera vez una canción de Chabuca Granda que se llamaba “Fina Estampa” dije que nadie pudo describir a ese caballero como lo hizo mi inolvidable hermana Chabuca.

Chabuca, más adelante, quebrantará las estructuras de la poesía convencional. El ritmo de las canciones seguirá los pasos de esa evasión de las rimas, consonancias y métricas dadas. A este segunda etapa pertenece un ciclo de canciones dedicadas a la chilena Violeta Parra y a Javier Heraud, poeta peruano fallecido en 1968.

En sus últimos años, Chabuca Granda interpretó un repertorio ligado al renacimiento de la música negra afroperuana que, a pesar de haber estado presente a nivel popular, había sido denostado por razones sociales y raciales. Manejó nuestra artista con maestría el abanico de ritmos que enriquecieron la música popular peruana y su poesía tomó el sesgo de la acuarela, el trazo sugerente de colores y sensaciones.

Así, la folkloróloga Chalena Vázquez dice: la música peruana se ha africanizado. Chabuca Granda ha contribuido a ello.

Daniel Roca escribía: Chabuca Granda es la columna inquebrantable sobre la cual se ha edificado el prestigio musical de nuestro país en el exterior. Los peruanos le debemos un monumento de gratitud: comencemos a construirlo respetando su legado artístico, parte de nuestra historia pasada y presente y, por cierto, valioso patrimonio nuestro que tenemos la obligación de preservar, como ejemplo e inspiración para las generaciones futuras. Chabuca, de auténtica alcurnia limeña, simboliza ese orgullo por lo nuestro que no debemos ni podemos perder.

Chabuca Granda murió en Miami (Estados Unidos) el 8 de marzo de 1983, pero su recuerdo ha quedado para siempre en todos aquellos que cantamos sus canciones.

No alcancé ni alcanzaré jamás a hacer folklore; apenas hice canción popular, y de ella solamente juglaría. La buena suerte me hizo popular pero no por eso importante, los importantes son mis personajes vivos o alguna vez vivos, los que llegaron al corazón de los pueblos gracias a mis extraordinarios y generosos intérpretes (Chabuca Granda).

“He visto la luz muy cerca del sol de los incas, a las nueve y treinta de una mañana soleada, entre vetas de oro, amor y sacrificio…Soy, pues, hermana soberbia y orgullosa de los cóndores, nací tan alto que solía lavarme la cara con las estrellas”. Chabuca Granda


Fuente:
Alejandro C. Moreno y Marrero


Artículo del Dr. Jorge Berrios:

El Centro cultural de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, atento a los acontecimientos Importantes de nuestra cultura, realizó el 4 de diciembre del 2000 un homenaje por los cincuenta años del estreno de "LA FLOR DE LA CANELA",

considerando que es una canción que ha devenido en auténtica representación nacional, convirtiéndose en un verdadero himno del Perú, de la que podemos afirmar, que es a nuestra música popular, lo que Macchu Picchu es al turismo peruano.

Constituye una de las obras más representativas de nuestra compositora CHABUCA GRANDA, a quien Dios prodigó de una sensibilidad especial para apreciar el mundo que la rodeaba, dotándola además del talento necesario para transformar sus sentimientos en versos y melodías que conforman su trascendental obra, en la que es posible apreciar como su inspiración se nutrió de dos vertientes que muchas veces confluyeron: de un lado están los personajes de su entorno que conformaron parte de su vida; y del otro, como un elemento casi dominante, el ambiente donde discurrió su quehacer, como la lima que tanto amó ya la que siempre evoca en sus cantares.

"LA FLOR DE LA CANELA" fue una de las primeras obras de esa antología que la gran Chabuca dedicó a sus amigos, a gente que admiró y quiso, a quienes enmarcó y estampó en su lima tradicional. La propia Chabuca nos dice que esta composición la fue creando en forma progresiva, poco a poco, día a día, hilvanando ideas que surgieron de un continuo desarrollo de ocurrencias.

Cuenta que por ese entonces, tras recibir un premio por una de sus canciones, durante el almuerzo que siguió a la premiación hizo uso de la palabra el prominente historiador y también vecino barranquino, el Dr. Raúl Porras Barrenechea, quien durante su alocución pidió : "Piedad para el río, el puente y la alameda". Esa frase impactó profundamente a nuestra autora, quien confiesa que se convirtió en un estribillo, transformado luego en verdadero reto, que fue el punto de partida para la creación de "LA FLOR DE LA CANELA".

Un día de ese 1949, cuando se encontraba trabajando como demostradora de los productos "Helena Rubinstein" en la antigua Botica Francesa del jirón de la Unión, recibió la visita de su amiga de la infancia Doña Victoria Angulo Castillo de Loyola, apuesta morena de abolengo, pues era nada menos que la "Madrina de la Primera Cuadrilla de Cargadores del Señor de los Milagros", lo que constituye alcurnia negra en Lima.

Pensó en dedicarle una canción, y al evidenciar que en su cabellera ya peinaba canas, pudo captar un rubor en las mejillas de aquel fino rostro, surgiendo así los versos de "jazmines en el pelo" y "rosas en la cara"; al momento que la musa se despedía diciéndole "Niña, me voy caminando a mi casa", lo que indujo a la artista a imaginar su andar garboso y elegante "por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera" para dirigirse a su barrio en el Rímac, cruzando el río Hablador por el viejo Puente de Palo a fin de llegar a la Alameda del Tajamar, en la zona donde hoy se levanta el moderno puente de Santa Rosa, al final de la avenida Tacna.

Este recorrido imaginario lo enlazó con el estribillo motivador del Dr. Porras Barrenechea que sin cesar bullía febrilmente en su mente creadora. Aquella noche, su inspirada pluma compuso la mayor parte de la famosa canción, que fue afinando en los días posteriores.

El gran toque final de la obra, surgió ya en 1950, cuando invitada por el maestro Oscar Aviles acudió a una serenata por el cumpleaños de Don José Moreno Alarcón en su departamento de la Plaza Dos de Mayo, donde en plena tertulia al abrir la ventana del balcón y contemplar desde allí el cielo, extendió sus brazos y exclamó estentóreamente "¡Déjame que te cuente limeño!", descubriendo emocionada lo que tanto buscaba, para inmediatamente añadir "esta es la frase que le faltaba a mi vals para que quedara terminado".

Durante una entrevista realizada por Marina Navasal en Santiago de Chile en 1959, la propia Chabuca se refirió a su composición diciendo: "En cuanto al comienzo, la frase "¡Déjame que te cuente limeño!", es una expresión muy nuestra que se usa en todos los diálogos. El "¡Déjame que te cuente!", es una llamada impaciente al interlocutor que no deja de hablar, porque todos los limeños hablamos al mismo tiempo".

Y en otra parte señaló :"Yo escribí un llamado al limeño moderno para que proteja lo que queda de la capital, para que no permita que se destruyan sus puentes, sus casas, sus recuerdos; que atesore lo antiguo y lo respete".

Ella consignó como fecha final de su obra el 7 de enero de 1950 y se la cantó por primera vez a Victoria Angulo el día de su cumpleaños, el 21 de julio de ese año. Chabuca Granda nunca dio oficialmente a cantar su obra "LA FLOR DE LA CANELA", sino que entre quienes acudían a su casa y tuvieron oportunidad de escucharla, aquellos que la aprendieron fueron difundiéndola de boca en boca.

Existe controversia sobre si fue estrenada por "Los Morochucos" o por "Los Trovadores del Perú". A ellos les correspondió llevarla al disco, pero no alcanzó mucho éxito, quizás, porque aquella grabación inicial no fue de las mejores y no permitió entender muy bien la letra. El propio Alejandro Cortez, primera voz de "Los Morochucos" en cierta ocasión que se encontraba internado en el Hospital Dos de Mayo, recibió la visita de "Los Chamas" y fue en ese nosocomio donde les enseñó la letra y la música. Ellos se interesaron en la canción y la volvieron a llevar al disco en 1956, convirtiéndola en uno de sus éxitos y logrando popularizarla.

Cuando vino a Lima un dúo chileno con arpa y guitarra que se llamaba "Rey Silva", la incorporó a su repertorio, llevándola a Chile y a otros países. Su éxito fue grandioso en el vecino país del sur, parece ser que "Los Huasos Quinteros" fueron los primeros en grabarla. Luego, Antonio Prieto la llevó a Colombia, Sonia y Miriam a México, el maestro Bianchi hizo una orquestación elegantísima y Anibal Troilo la introdujo en Argentina.

"LA FLOR DE LA CANELA" se internacionalizó, recorrió América, llegó a Europa y se conoció en lodo el orbe. Alcanzó lugar de privilegio se convirtió en la representante obligada del Perú, como lo son "Alma Llanera" para Venezuela, "Recuerdos de Ipacarai" para Paraguay, "Si vas para Chile" para los hermanos del sur y algunas mas que alcanzaron el privilegio de simbolizar a su país de origen. Cuando regresó a Perú desde otros confines, ratificó su éxito indiscutible y es reconocida como uno de los orgullos nacionales de interpretación obligada de nuestro acervo popular.

"LA FLOR DE LA CANELA" incluso ha sido traducida a varios idiomas y su versión lírica interpretada por grandes divos de la ópera, como Placido Domingo y el peruano Ernesto Palacios.

Preguntada sobre a qué atribuía el éxito mundial de "LA FLOR DE LA CANELA", nuestra genial compositora contestó. "Los gitanos del mundo entero tienen culto supersticioso por la canela y es posible que ella haya dado suerte a mi canción. Además en todas las ciudades hay un puente, un río y una alameda. Pero, si la explicación anterior no le satisface, debo confesar que a mí tampoco lo hace".

Aún cuando "LA FLOR DE LA CANELA" constituye uno de los más grandes éxitos de Chabuca Granda, alguna vez ella la tildó de "adefesiera", pero siempre reconoció que gracias a ella consiguió entrar en la historia.

Cuando el 29 de enero de 1976 la Municipalidad de Lima le concedió un diploma, se apresuró a acudir a la casa de Victoria Angulo Castillo de Loyola y se lo entregó junto con un ramo de flores y una tarjeta escrita de su puño y letra en que le decía : "Victoria queridísima, yo soy la popular, pero tú eres la importante".

Y en una entrevista televisada en 1983 para el canal 4 en Lima, declaró :"Esta canción a la que todo debo, la hice para Victoria Angulo, señora limeña de fina raza negra, por quien lima tendría que alfombrarse para que ella la paseara de nuevo. A ella y desde ella, esta canción como un ínfimo homenaje a esta admirable raza que nos devuelve con ritmo, con sonrisa y con bondad, los hasta ahora incomprensibles años de injuria de la esclavitud, lo que la historia aún no ha calificado. Esta es mi Flor de la Canela".

Para finalizar, queremos expresar nuestro agradecimiento a la Sra. Teresa Fuller, hija de Chabuca Granda, por habernos facilitado la información que hemos tratado de recopilar en esta modesta nota dedicada a los CINCUENTA AÑOS DE "LA FLOR DE LA CANELA".

Links Externos:

Homenaje a Chabuca Granda
Cds de Chabuca Granda

La Flor de la Canela al estilo de Juan Diego Florez:


Letra Cardo o Ceniza:
Cómo será mi piel junto a tu piel
cómo será mi piel junto a tu piel
(ája)
cardo o ceniza
cómo será…

Si he de fundir mi espacio frente al tuyo
cómo será tu cuerpo al recorrerme y como…
mi corazón si estoy de muerte…
mi corazón si estoy de muerte
(ája)

Se quebrará mi voz cuando se apague
de no poderte hablar en el oído
y quemará mi boca salivada
de la sed que me queme si me besas
de la sed que me queme si me besas
(ája… eso…)

Cómo será el gemido y cómo el grito
al escapar mi vida entre la tuya
y cómo el letargo… al que me entregue
cuando adormezca el sueño entre tus sueños

Han de ser breves mis siestas
mis esteros despiertan con tus ríos
Pero…
Pero.....

Pero cómo serán mis despertares
Pero cómo serán mis despertares
Pero cómo serán mis despertares

Cada vez que despierte avergonzada…
cada vez que despierte avergonzada…
(oiga… ája…)

Tanto amor, y avergonzada…
Tanto amor, y avergonzada.

1 comentarios:

Madelaine dijo...

Será posible que alguien me pase las pisadas para guitarra de esta canción?

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